

Discúlpenme si esta vez antepongo mi necesidad de utilizar este blog para poder dejar constancia de mis inquietudes personales, en lugar de limitarme a ejercer un papel distante, quizás más acorde con cierta escurridiza frialdad que intenta apoderarse de mi persona. O tal vez se trate más bien de una postura intencionada, un remedio que poco tiene que hacer ante una enfermedad a todas luces incurable. Me explico.
No son pocas las veces que un servidor ha agradecido haberse mostrado escéptico, vista la facilidad con que hoy en día se consigue popularizar un discurso, por muy banal que sea. Sin embargo, me temo que dicho exceso de incredulidad acabaría por llevarme hacia un del todo indeseado aislamiento social, y a refugiarme en un mar de autocomplacencia que no resultaría nada sano.
Si bien es cierto que mi intención nunca ha sido la de rechazar los privilegios (?) que me proporciona la sociedad que me ha visto nacer, también lo es que el día en que el término "Sociedad del Bienestar" ceda su naturaleza utópica para convertirse en una dulce y conmovedora realidad, yo seré el primero en regocijarse (o despertarse, según la ocasión lo requiera). Puede que no sea del todo ecuánime atribuir mis conflictos interiores a las constantes exhibiciones de futilidad del entorno, pero tampoco lo es afirmar que no existe relación alguna entre mi desasosiego y ese grave déficit de coherencia del que hace gala nuestra civilización.
Así, siempre refiriéndome a mi persona, la más amplia perspectiva asociada al paso de los años, origina cierta desazón vital y, en momentos puntuales, un inevitable sentimiento de nostalgia.
Nostalgia.
Bueno, ahí es donde quería aterrizar. Tras esta sarta de disquisiciones filosóficas, totalmente ajenas al propósito básico de este blog, pero sin ser anecdóticas en ningún caso, llegamos a la cuestión que me servirá para introducir "What is life", la que posiblemente sea la canción de mi vida: la añoranza de la ingenuidad, la inocencia y la despreocupación que ya forman parte de mi pasado. El vivo retrato de un crío de siete años, sin ningún signo de debilidad anímica, debido a la brevedad de su trayectoria existencial, cuya máxima preocupación excluía a todo lo que no fuera de carácter material. Porque si algo merece ser destacado por encima de las demás y numerosas virtudes de este espléndido recital melódico, eso es sin duda su capacidad para evocarme un recuerdo que se torna visible y perceptible en cada escucha. Una suave brisa acariciando un rostro que desprende ternura y candidez... la tenue luz del atardecer iluminando unos ojos que han encontrado consuelo en el reposo... ni siquiera el ruido que ocasiona el Opel Kadett al deslizarse velozmente sobre la carretera enturbia la calidez del momento.
Es posible que la descripción de tal escena se quede en un mero intento por hallar un sentido literal al término felicidad, pero veo necesario recordarlo, pues la vida no es generosa en cuanto a obsequios de esta índole.
Así pues, solamente me resta dar gracias a George Harrison una vez más. Por brindarme semejante obra de arte musical pero, sobre todo, por hacerme olvidar durante unos minutos que la realidad hace tiempo que me ha alcanzado.
Porque así ha sido, y me temo que no hay vuelta atrás.

Hola de nuevo Richi!
De verás, es una reflexión que me ha llegado muy hondo. Muestra a un tiempo, lo bueno de tu alma así como unas deliberaciones muy maduras y seguras. Nunca me sentí tan identificada con ese momento de "aterrizaje" en la cruda realidad y no creo que hubiera sido capaz de expresar con palabras mejor lo que has dicho. El paso de la inocencia a la plena tomo de contacto con la realidad es el momento en que definitivamente cortamos el cordón umbilical con la comodidad de nuestra exitencia. Gracias por darnos un poco de dosis de realidad! Mil gracias!
Bueno corazon aki toi poniendot algo n l blog jej kiero k sepas k ers un amor de xiko, k siempre m scuxas y k nos kontamos d to sin kortarnos na jeje ad+ sabs k siempre m vas a tener aki y vas a podr kontar knmigo pa lo k necesites k siempre t intentare ayudar =) Y si l año k vien voi a dond t konte oi y m kojen m da algo jaj xk sabs lo k m nkanta la musica y k no paro d kantar xDD weno korazon ya ntrare mas vecs a ponrt algo n l blog jej
Dw korazon tkm bss =)
Hola compañero y amigo. Tengo una teoría muy personal que me gustaría comentarte. Es muy simple, consiste en que cuando alguien dice algo profundo, inteligente, sencillo y complejo, evocador y, sobre todo, inmejorablemente escrito o contado, es mejor no añadir nada mas que un simple agradecimiento por desprender las cualidades de un discurso. Nada falta, nada sobra en este artículo. Soy consciente ( y testigo) de que no ha sido fácil para ti escribirlo, pero sin duda, ha merecido la pena. Espero seguir disfrutando con tu blog. Un abrazo y Gracias.
Buenas de nuevo! Me ha encantado todo lo que has escrito nuevamente.
La verdad es que tu reflexión vale la pena de leer.
Avisame siempre que pongas nuevos comentarios.
Adios. Un beso!